Este blog nace de la necesidad de recopilar las recetas que voy haciendo y el gusto de querer compartirlas con todo el mundo

jueves, 18 de mayo de 2017

PIONONOS

Uf madre mía... esto de rescatar fotos que ya tenía hechas sin publicar y ponerles la receta es un auténtico suplicio, sobretodo cuando no las puedo volver a hacer por el momento.
Much@s ya sabéis que me he mudado hace unos meses a Colombia. Si, lejos.. lo sé, pero gracias a Dios estoy muy feliz aquí, con Fabián, entrando, saliendo, compartiendo el día a día, haciendo una especialización en neuropsicología (que me apasiona)... pero apenas cocino (por no decir nada)
Y tenía estas fotos sin publicar de unos piononos que aún recuerdo el sabor, la textura... un poco mojaditos sin llegar a ser borrachos...Todos quedamos encantadísimos con esta receta, que hice varias veces.
En la primera foto se ven unos piononos con caramelo por encima. En realidad no son así, pero no me quedaba fuego en el soplete para quemar el azúcar y no tenía pala para quemar, así que hice un caramelo y lo puse por encima. El resultado? Bueno, pero finalmente si no tenéis soplete o pala de quemar no es necesario que lo hagáis porque quedan espectaculares sin el caramelo también.

Ingredientes para el bizcocho:
4 huevos grandes
100 gramos de azúcar
50 gramos de harina de trigo normal (harina de todo uso)
50 gramos de harina fina de maíz (Maizena)
30 mililitros de leche entera

Para la crema pastelera:
4 huevos
80 gramos de harina fina de maíz (Maizena)
700 mililitros de leche entera
300 mililitros de nata
250 gramos de azúcar
1/2 cucharada de aroma de vainilla o media vaina de vainilla
60 gramos de mantequilla

Para el almíbar:
500 mililitros de agua
500 mililitros de azúcar
100 mililitros de ron (es opcional, yo le puse unas gotas de esencia de ron que venden en el lidl en unos paquetes con otras esencias de limón, naranja, buttercream...)


Preparación:

De la crema pastelera:
En un cazo ponemos a calentar la leche, la nata, el azúcar y la vainilla a fuego medio, removiendo bien para que se disuelva el azúcar y no se pegue en el fondo.
En un bol ponemos los huevos con la harina de maíz, batimos y colamos para asegurarnos que no quedan grumos.
Cuando la mezcla de leche esté caliente sin hervir, echamos un poco sobre los huevos y batimos rápidamente para que no cuajen, y lo echamos todo en el cazo de nuevo, removemos y dejamos a fuego medio que hierva hasta que espese. Hay que estar batiendo constantemente para que no se pegue. Sacamos y pasamos por un colador chino para dejar la crema lisa (si no hay grumos no es necesario)
Añadimos la mantequilla, que se derretirá por el calor de la crema y movemos bien hasta que se integre todo. Tapamos con un papel film transparente que pegaremos en la superficie de la crema para que al enfriar no haga costra y dejamos fuera hasta que temple. Una vez templado lo podemos poner en la nevera para que enfríe.

Para el bizcocho:
Precalentamos el horno a 180ºC
Separamos las claras de las yemas.
Montamos las claras y cuando estén ya montadas añadimos la mitad del azúcar y seguimos batiendo hasta que estén muy duras. Reservamos.
Batimos las yemas con el resto del azúcar hasta que blanqueen y tripliquen el volumen. Añadimos la leche poco a poco sin dejar de batir.
Añadimos poco a poco las claras que teníamos reservadas: primero un poco y mezclamos sin cuidado hasta integrar y luego en dos veces más usando una espátula, con movimientos envolventes de abajo a arriba hasta que quede bien mezclado.
Echamos la masa en dos bandejas con papel de horno y la extendemos bien usando una espátula. Recordar que tienen que ser unas planchas finas, extended bien.
Horneamos las planchas 7 minutos calor arriba y abajo y sacamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y una vez frías quitamos el papel de horno.
Dividimos cada plancha en dos cortándola a lo largo como en la foto y extendemos una buena capa de crema pastelera sobre el lado no poroso de cada porción (es la parte que queda hacia arriba cuando está en el horno)
Dejamos un margen de 2 dedos sin poner crema por uno de los lados (hacemos así porque al enrollar la crema va desplazándose un poco hacia el final y quedaríamos untados de crema)

Enrollamos cada trozo de plancha y la apretamos ayudándonos del papel de hornear (giráis y apretáis hacia vosotros, para que la crema no se vaya hacia el final.
Los envolvemos en el mismo papel de hornear, o como yo hice en papel film, apretando bien para que mantengan la forma. Los metemos en la nevera unas 4-6 horas o toda la noche.
Cuando estén firmes preparamos el almíbar:
En un cazo con agua echamos el azúcar y la esencia de ron (o el ron) y dejamos que hierva unos minutos. Dejamos que se temple
Quitamos el papel film, cortamos los extremos para que queden iguales y bonitos y cortamos el rollo en trozos de 2 ó 3 dedos de ancho.
Con el almíbar templado metemos los trozos en él, dejamos 1 segundo y sacamos rápidamente para que no se nos rompan y dejamos enfriar.

A la hora de presentar hay dos formas (tenéis la foto arriba del todo: los dos de los extremos que tienen el caramelo tienen más crema pastelera y los de en medio no)
Ponemos los piononos con la crema pastelera hacia arriba, entonces con una manga pastelera ponemos otro poco de crema encima, espolvoreamos azúcar y la quemamos con un soplete
O dejamos los piononos como los de enmedio en la primera foto y simplemente los espolvoreamos con un poco de azúcar y lo quemamos.

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